Una caja de vidrio en medio del bosque
“El paisaje como parte del lugar de quienes lo habitan, hasta donde alcanza la vista”. Es el concepto que maneja Studio 126 Arquitetura para su propuesta de “Palafita do Curral”, en Minas Gerais, Brasil, frente a las colinas de la Serra do Curral.
“Debemos entender los lugares, la importancia de la preservación que impacta el ecosistema. Debemos posicionarnos como profesionales y ciudadanos”, señalan los arquitectos.
Con la protección del arcángel Miguel, escultura de Osmundo Teixeira, los autores invitan a vivir “en cuerpo y alma” la sala de 90 metros cuadrados que aparece como una caja completamente vidriada.
El entorno es una forma de abordar el tema desde la arquitectura construida con una vista a los cerros, una manera de concientizar a las personas sobre la importancia de conservar el patrimonio natural.
Sostenida por pilotes, un método de construcción común en las regiones tropicales, la suite flota sobre el terreno montañoso, donde la idea es reflejar la capacidad del espacio y, en consecuencia, de la arquitectura, para permanecer en la memoria, influir en lo que somos y preservar los paisajes.
La relación entre cuerpo y paisaje se potenciará en el entorno con formato de suite de 65 metros cuadrados, prolongados por un deck de madera que aprovecha la pendiente y enmarca el exuberante paisaje. En el interior, el ambiente se divide en galería, baño y dormitorio.



